mírame tonta
No te me quedes mirando, qué miras. Deja de hurgar con tus ojos, esos que quiero sacarte. ¿Por qué ahora, por qué justo cuando, en contra de mi voluntad, me dejo cautivar por la silueta de tu sombra mientras me maldigo por creer en tus gestos, me miras?, me miras con esos malditos ojos que creo que me gustan y me sostienes la mirada fija, me observas, me clavas los malditos y me duele porque lo acompañas de esa tu sutil sonrisa, que aún no sé que quiere decir y me confunde de nuevo. ¿Por qué tan sutil, por qué sostienes tus ojos fijos en mí, aun después de devolverte, como pude, una miradita de desprecio? y luego me desvío porque no te puedo seguir, tus ojos fijos en mi aún, fijos después de mi mirada que lo notó, de mi mirada que lo rectificó, de mi mirada de desprecio, de mi siguiente mirada que no se resistió a tu sonrisa (si sería eso una sonrisa, esos bonitos y malditos gestos tuyos es lo que me enoja, lo que me confunde). Esa mirada fija…, muchas miradas mías te siguieron tratando de comprenderte, de responderte, de comprenderte, pero la tuya fue una sola, larga, traidora. Por detrás de quien antes te besó te escondías, tras él y me mirabas. Esa larga mirada como si en mi cabeza hubiera algo más que ver quel pellejo que me cubre la calavera (¿a caso te gusta esta carne ebria?). Escondida, clandestina, hasta a él le pesaron las varias miradas que te eché sobre la tuya y me crucé con sus ojos luego de los tuyos y mi cabeza y mis ojos se siguieron de largo tratando de disimular ese intercambio a sus espaldas, esa traición quizá, ¿pero a ti te divierte no? Esa sonrisa la odio porque la deseo y no sé que significa. ¿Te burlas de mí? ¿Es eso? Bien pierdes tu tiempo tontita, juzgando lo que está perdido. Si tu risa es compasiva, muy bien tonta, no sabes que desperdicias en mí ese estúpido vicio tuyo.
Con perturbado aprecio.
originalmente publicado en mi flickr el 25 de julio, 2009. / Too Drunk To Shoot





